¿Ya sometiste tu lengua?
El que tiene oídos para oír, oiga lo que el Espíritu Santo dice a la iglesia Pastor Asociada Mireya san ¿Ya sometiste tu lengua? Someter la lengua no es algo simbólico; es ponerla bajo control , aun cuando cueste. Es decidir no hablar lo que daña, hiere o destruye a otras personas. Muchos insultan creyendo que están aconsejando. Otros disparan palabras creyendo que saben exactamente lo que dicen. Pero la verdad es clara: un ciego no puede enseñar a ver . Un topo no puede dar clases de visión. Cuando la lengua no está sometida, habla desde la oscuridad. Una lengua sin control produce desorden La lengua que no se pone en orden lleva desorden a donde quiera que llega . Opera en rebeldía y se opone a todo lo que Dios quiere hacer. Cuando se mueve desde la amargura y “revuelve la olla”, confunde, desorienta y hace que las personas pierdan el rumbo que deben seguir. Por eso la Biblia es tan firme con el uso de la lengua: no es algo pequeño; es un asunto espiritual. El daño revela quién guía ...