¿Estás viviendo una fe real… o solo una apariencia?
El que tiene oídos para oír, oiga lo que el Espíritu Santo dice a la iglesia
Pastor Asociada Mireya San
¿Has confesado que caíste en hipocresía?
La hipocresía es apariencia. Es mostrar una imagen espiritual que no corresponde con la realidad interior. Es vivir una vida de templo, pero no una vida espiritual verdadera.
Dios no puede ser burlado (Gálatas 6:7). Toda apariencia tiene consecuencias. Tarde o temprano, lo que es falso cae y deja al descubierto la desnudez del corazón.
Vida de templo vs. vida espiritual
Vida de templo es tener apariencia de piedad (2 Timoteo 3:5), pero sin evidencia de transformación.
Vida espiritual es crecer en la Palabra, desarrollar una relación real con Dios y permitir que esa relación produzca cambio.
Cuando sólo hay apariencia, te conviertes en obstáculo para los que vienen detrás de ti. Se decepcionan, se enfrían y dejan de buscar consagrarse al Dios vivo (Mateo 18:6). Ser piedra de tropiezo es grave, porque lleva a otros a apartarse del Camino (Juan 14:6).
La pregunta es directa:
¿Qué buscas al estar en la Iglesia?
Luz o apariencia
Jesús dijo:
“Vosotros sois la luz del mundo.” (Mateo 5:14)
No dijo: “Sois apariencia”.
Dijo: luz.
También dijo:
“Vosotros sois la sal de la tierra.” (Mateo 5:13)
La sal da sabor.
¿A qué sabe tu vida?
¿A verdad… o a hipocresía?
Cristo viene ya. No hay tiempo para perderlo viviendo una fe superficial.
Sansón: cuando la apariencia sustituye la obediencia
Sansón creyó que podía jugar con la verdad. Vivió en apariencia con Dalila hasta que perdió su fuerza, su visión y su autoridad (Jueces 16). Cuando pensó que Dios aún estaba con él, ya se había apartado (Jueces 16:20).
La apariencia lo dejó ciego, atado y sirviendo a sus enemigos.
Jonás: cuando crees que estás bien, pero huyes
Jonás recibió una orden clara: ir a Nínive (Jonás 1:1).
Decidió ir en dirección contraria, creyendo que estaba en lo correcto. Terminó en el vientre del monstruo marino.
¿Dónde estás hoy?
¿En paz… o en un vientre de angustia causado por desobediencia y apariencia?
Hay oportunidad de volver
Dios no solo confronta; también invita:
“Clama a mí, y yo te responderé.” (Jeremías 33:3)
Puedes dejar la apariencia.
Puedes confesar.
Puedes volver a una vida espiritual auténtica.
La hipocresía mantiene una imagen.
La vida espiritual transforma el corazón.
Cristo viene ya.
Es tiempo de ser luz verdadera, no fachada religiosa.
“Presta atención, y Dios te dé entendimiento en todo.” (2 Timoteo 2:7)
El que tiene oídos para oír, oiga lo que el Espíritu Santo dice a la iglesia (23/Feb/26)
¿Has confesado que caíste en hipocresía? La hipocresía falsa es apariencia y es un engaño. Tienes vida de templo y no una vida espiritual. Dios no puede ser burlado, porque todo lo que hagas vas a recibir consecuencias (Gálatas 6:7).
Vida de templo es ir con una apariencia de piedad (2 Timoteo 3:5), pero no hay evidencia; por lo contrario, eres un obstáculo para los que vienen detrás de ti, porque se decepcionan y no buscan consagrarse al Dios vivo (Mateo 18:6). Ser piedra de tropiezo es llevar a la gente a perder el Camino (Juan 14:6).
¿Qué buscas al estar en la Iglesia? Vida espiritual es crecer en la Palabra = relación con Dios. Esto trae un cambio, porque todo lo que es apariencia da un giro a los malos hábitos. Dondequiera que vayas, vosotros sois la luz (Mateo 5:14). Eres luz y no apariencia.
Lo que no es verdad cae y se descubre la desnudez tal como eres. La sal de la tierra eres tú (Mateo 5:13). Sal = sabor. ¿A qué sabe tu vida? ¿Hipocresía o verdad?
¡Qué tiempo estás perdiendo, porque Cristo viene ya! Sansón perdió todo por querer vivir en apariencia con Dalila, y llegó el momento de pedirle ayuda a Dios para levantarse (Jueces 16:28). Él cayó en la mentira y puso su verdad en juego, y perdió, y sirvió a sus enemigos filisteos; estos son ahora espíritus hechos palabras de muerte (Juan 6:63), que trabajan en tu mente para que sigas viviendo de apariencia y estés como Sansón: sin visión, sin oír y sin autoridad (Jueces 16:4-27).
Cuando Sansón pensó que Dios estaba con él, ya se había apartado (Jueces 16:20).
Jonás se quedó solo en el vientre del monstruo marino por vivir una apariencia de creer que estaba en lo correcto, haciendo lo contrario a lo que Jehová le dijo: “Lleva el mensaje de arrepentimiento a Nínive” (Jonás 1:1); y él se fue a Tarsis (Jonás 1:3). ¿Dónde estás? Jonás estaba en el infierno = vientre. Puedes estar viviendo en un lugar sin paz en tu corazón, ya de tantas mentiras y apariencia.
Clama a mí y Yo te responderé y te enseñaré (Jeremías 33:3).
Presta atención, y Dios te dé entendimiento en todo (2 Timoteo 2:7).
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