MAS ALLÁ DEL PERDÓN.

MAS ALLÁ DEL PERDÓN.

Lucas 6:27-28 enseña cómo tratar con nuestros enemigos. Algo falta cuando decimos que perdonamos a quienes nos han ofendido o lastimado. Pero no hacemos nada más.

Alguna vez se a preguntado a usted mismo o al Padre ¿ Por qué es que las personas vienen a las reuniones, oran para poder perdonar, y enseguida vuelven a estar con los mismos problemas de amargura, enojo e hipersensibilidad pidiendo ayuda nuevamente?
Es porque este tipo de personas no está haciendo lo que Dios enseña en su Palabra. Fíjese, aunque Dios nos dice en su Palabra que debemos perdonar a los demás, no se detiene ahí. Él continúa indicándonos que debemos bendecirlos. En este contexto, la palabra "bendecir" significa "hablar bien de"; así que uno de nuestros problemas es que a pesar de que oremos e intentamos perdonar a quienes nos han ofendido, nos damos vuelta y los maldecimos con nuestra lengua y traemos la ofensa una y otra vez ante los demás.¡ Eso no sirve!

Para que el proceso del perdón sea efectivo y podamos disfrutar de la paz que buscamos, debemos hacer lo que Dios nos indica, que no es solo perdonar, sino también bendecir.
Una de las razones por la que se nos hace tan difícil orar por los que nos han herido o maltratado, es que creemos que le estamos pidiendo a Dios que los bendiga física o materialmente. La verdad es que no estamos orando para que ellos ganen más dinero u obtengan más posesiones; estamos orando para que sean bendecidos espiritualmente. Lo que estamos haciendo es pedirle a Dios que les traiga verdad y revelación acerca de su actitud y comportamiento, para que se dispongan a arrepentirse y sean libres de sus pecados.

No alcanza con solo decir que los perdonamos, también debemos tener el cuidado de no maldecirlos ni hablar mal de ellos, aunque creamos que lo merecen. En lugar de ello, debemos hacer lo que hizo Jesús: bendecirlos, y hablar bien de ellos. ¿ Por qué ? Porque al hacerlo, no sólo los bendecimos a ellos, sino que también nos bendecimos a nosotros mismos. 

Odiar a quienes nos lastiman es como tomar veneno y desear que nuestro enemigo muera.
Obviamente, alguien que haga eso sólo se lastimará a si mismo. ¿Por qué pasar la vida enojado con personas que probablemente ni siquiera saben, ni les preocupa si usted se enoje? Estas personas están  disfrutando de su vida mientras usted se siente mal.

Libérese, deje ir la ofensa, y tenga para con ellos la misma actitud que Jesús tuvo para con sus enemigos. Al hacerlo, experimentará una maravillosa libertad y Dios mismo se le revelará plenamente como su Redentor.

E.R. 💗

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